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    June 27

    Horno

    El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires todavía está en transición, "Mauricio" (que es Macri) no asumió y le falta un buen tiempo para hacerlo. Pero con sólo dos días de haber sido electo como Jefe de Gobierno, miren quién volvió a aparecer en las noticias.
     
     
    Como supo decir La Renga, somos los mismos de siempre...
    June 26

    ¿Adónde quedó la razón?

          Lunes por la tarde. El estadio de Nueva Chicago, en la "República de Mataderos", explotaba de gente, como era de esperarse. Nueva Chicago y Tigre iban a protagonizar un partido vibrante que definiría cuál de los dos equipos iba a estar en Primera División y cuál sería el que tendría que volver a jugar los sábados. Dos equipos de reconocida convocatoria y demasiado en juego. En el partido de ida, en Victoria, "los matadores" habían ganado 1 a 0 con gol de Lázzaro. De movida, los de Mataderos comenzaron a arrimarse y a mostrar más fútbol, pero a los 34 minutos del primer tiempo, tras un tiro libre, Diego Castaño alcanzó a tocar la pelota con su pierna izquierda y le daba un baldazo de agua fría a los locales. Apenas comenzaba el segundo tiempo, Galmarini decretaba el 2 a 0 con un terrible derechazo y comenzaba a gestarse lo que terminaría en bochorno. Las cámaras que transmitían el encuentro enfocaron a un pequeño grupo de la hinchada local que se iba del estadio. Tres minutos después del segundo gol de Tigre, Federico Higuaín iba a descontar y darle un poco de esperanza al "Torito", pero poco le importaba al grupo ese de la hinchada local que había dado la vuelta al estadio para ir a buscar a los hinchas tigrenses y tomarse una suerte de venganza por lo que estaba ocurriendo en el campo de juego.
          Cuando el partido estaba por finalizar, comenzaron a aparecer signos de que se venía lo peor. Cascotazos que provenían desde las afueras del estadio caían en donde estaba el banco de suplentes de Tigre y gente de la tribuna local comenzaba a romper los alambrados. Gracias a la voluntad de los suplentes y el cuerpo técnico visitante el partido siguió disputándose hasta que a los 47 minutos, el árbitro Gustavo Bassi marcó un penal favorable a Tigre que nunca se pateó porque los hinchas de Chicago invadieron el terreno a las corridas. Los jugadores y el cuerpo técnico de Tigre huyó lo más rápido que pudo, pero los jugadores locales sufrieron asaltos de sus propios hinchas, quienes les robaban la ropa a fuerza de "aprietes". Pero eso no era todo. Mejor dicho, eso no era nada. Los simpatizantes locales cruzaron toda la cancha para ir a buscar al público de Tigre, que no pudo festejar el ascenso y tuvo que desalojar el estadio a las corridas. Carteles de publicidad, piedras, fierros, cualquier cosa servía para revolearle a los hinchas visitantes. Los micros que regresaban a Victoria arrancaban y los hinchas tigrenses escapaban de esta barbarie, pero lo peor estaba por venir.
          Cuando los micros llegaron a la General Paz, ocurrió lo peor. La gente verdinegros salió al cruce de los micros que transportaban a la parcialidad visitante arrojando lo que encontraba en su camino. Incendiaron un micro y, lamentablemente, mataron a una persona. Tenía 41 años y un piedrazo le causó un traumatismo de cráneo. Falleció en el hospital Santojanni, donde también tuvieron que asistir a 11 heridos más de la batalla campal. Tres policías también sufrieron heridas múltiples y fueron atendidos en el hospital Piñeyro. Los detenidos fueron 78 y fueron trasladados a la comisaría 42 de Mataderos.
          Si nos ponemos a analizar lo sucedido, no hay explicación alguna. Pero esto no es de ahora. La locura de vivir en una sociedad en donde la gente se golpea y hasta se mata por los colores de una camiseta vienen de antes. Muchachos, no nos olvidemos que esto es fútbol. Es un juego, un deporte. Y ya no nos podemos refugiar en el "son unos negros de mierda" o "ni que pasara todos los domingos", porque lamentablemente el mal de la violencia afectó a toda la población, en todo sentido y no importa la frecuencia. Que haya justicia, que la imponga quien sea, que encierren a los que tengan que encerrar, que haya educación. Fundamental, que haya educación. No podemos pelearnos porque somos de distintos equipos. El fútbol es un espectáculo que todos tendríamos que poder disfrutar. Y hoy, después de lo que pasó, no podemos hablar del ascenso de Tigre, de la alegría matadora. No podemos hablar de fútbol. ¿Cuál es la lección de hoy? Si tenés ganas de vivir, no vayas a la cancha. Estamos bárbaro. Esto es pro.